Descubre. Reflexiona. Aplica. Crece.
📖 Marcos 2:1-12
Jesús sana a un paralítico
2 Cuando Jesús regresó a Capernaúm varios días después, enseguida corrió la voz de que había vuelto a casa. 2 Pronto la casa donde se hospedaba estaba tan llena de visitas que no había lugar ni siquiera frente a la puerta. Mientras él les predicaba la palabra de Dios, 3 llegaron cuatro hombres cargando a un paralítico en una camilla. 4 Como no podían llevarlo hasta Jesús debido a la multitud, abrieron un agujero en el techo, encima de donde estaba Jesús. Luego bajaron al hombre en la camilla, justo delante de Jesús. 5 Al ver la fe de ellos, Jesús le dijo al paralítico: «Hijo mío, tus pecados son perdonados».
6 Algunos de los maestros de la ley religiosa que estaban allí sentados pensaron: 7 «¿Qué es lo que dice? ¡Es una blasfemia! ¡Solo Dios puede perdonar pecados!».
8 En ese mismo instante, Jesús supo lo que pensaban, así que les preguntó: «¿Por qué cuestionan eso en su corazón? 9 ¿Qué es más fácil decirle al paralítico: “Tus pecados son perdonados” o “Ponte de pie, toma tu camilla y camina”? 10 Así que les demostraré que el Hijo del Hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados». Entonces Jesús miró al paralítico y dijo: 11 «¡Ponte de pie, toma tu camilla y vete a tu casa!».
12 Y el hombre se levantó de un salto, tomó su camilla y salió caminando entre los espectadores, que habían quedado atónitos. Todos estaban asombrados y alababan a Dios, exclamando: «¡Jamás hemos visto algo así!».
Textos bíblicos tomados de la Santa Biblia, Nueva Traducción Viviente® (NTV). Copyright © 1996, 2006, 2010, 2015 por Tyndale House Foundation. Usado con permiso de Tyndale House Publishers Inc. Todos los derechos reservados.
Curación de un paralítico
2 Cuando Jesús entró de nuevo en Capernaúm varios días después, se oyó que estaba en casa. 2 Y se reunieron muchos, tanto que ya no había lugar ni aun a la puerta; y Él les explicaba la palabra.
3 Entonces vinieron y le trajeron un paralítico llevado entre cuatro hombres. 4 Como no pudieron acercarse a Jesús a causa de la multitud, levantaron el techo encima de donde Él estaba; y cuando habían hecho una abertura, bajaron la camilla en que estaba acostado el paralítico. 5 Viendo Jesús la fe de ellos, dijo* al paralítico: «Hijo, tus pecados te son perdonados».
6 Pero estaban allí sentados algunos de los escribas, los cuales pensaban en sus corazones: 7 «¿Por qué habla Este así? Está blasfemando; ¿quién puede perdonar pecados, sino solo Dios?».
8 Al instante Jesús, conociendo en Su espíritu que pensaban de esa manera dentro de sí mismos, les dijo*: «¿Por qué piensan estas cosas en sus corazones? 9 ¿Qué es más fácil, decir al paralítico: “Tus pecados te son perdonados”, o decirle: “Levántate, toma tu camilla y anda”? 10 Pues para que sepan que el Hijo del Hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados», dijo* al paralítico: 11 «A ti te digo: levántate, toma tu camilla y vete a tu casa».
12 Y él se levantó, y tomando al instante la camilla, salió a la vista de todos, de manera que todos estaban asombrados, y glorificaban a Dios, diciendo: «Jamás hemos visto cosa semejante».
Textos bíblicos tomados de la Nueva Biblia de las Américas (NBLA), Copyright © 2005 por The Lockman Foundation. Usadas con permiso. www.NuevaBiblia.com
Jesús sana a un paralítico
2 Entró Jesús otra vez en Capernaum después de algunos días; y se oyó que estaba en casa. 2 E inmediatamente se juntaron muchos, de manera que ya no cabían ni aun a la puerta; y les predicaba la palabra. 3 Entonces vinieron a él unos trayendo un paralítico, que era cargado por cuatro. 4 Y como no podían acercarse a él a causa de la multitud, descubrieron el techo de donde estaba, y haciendo una abertura, bajaron el lecho en que yacía el paralítico. 5 Al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados. 6 Estaban allí sentados algunos de los escribas, los cuales cavilaban en sus corazones: 7 ¿Por qué habla este así? Blasfemias dice. ¿Quién puede perdonar pecados, sino solo Dios? 8 Y conociendo luego Jesús en su espíritu que cavilaban de esta manera dentro de sí mismos, les dijo: ¿Por qué caviláis así en vuestros corazones? 9 ¿Qué es más fácil, decir al paralítico: Tus pecados te son perdonados, o decirle: Levántate, toma tu lecho y anda? 10 Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados (dijo al paralítico): 11 A ti te digo: Levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa. 12 Entonces él se levantó en seguida, y tomando su lecho, salió delante de todos, de manera que todos se asombraron, y glorificaron a Dios, diciendo: Nunca hemos visto tal cosa.
Textos bíblicos tomados de la Reina-Valera 1960 (RVR1960). Copyright © 1960 por la Sociedad Bíblica Americana. Usado con permiso. Todos los derechos reservados.
❤️ Estudio Bíblico Guiado
🎯 Objetivo pedagógico
Reconocer que Jesús tiene autoridad para perdonar pecados y sanar, para aprender a confiar en su poder integral que restaura cuerpo, alma y espíritu.
📂 Introducción reflexiva
Imagina que necesitas ayuda urgente y cuatro amigos hacen hasta lo imposible por llevarte a quien puede solucionarlo. Rompen barreras, incluso un techo, con tal de acercarte a Jesús. ¿Qué sentirías al estar allí, paralizado, esperando un milagro… y de pronto escuchas: “tus pecados son perdonados”? A veces pensamos que nuestra mayor necesidad es externa, pero Jesús conoce la raíz más profunda. La pregunta es: ¿qué pasaría si descubrieras que tu necesidad más urgente no es la que creías?
💬 Preguntas de conexión personal
- ¿Alguna vez alguien hizo un esfuerzo grande por ayudarte en un momento difícil?
- Cuando piensas en “necesidad”, ¿qué te viene primero a la mente: algo material, físico o espiritual?
- ¿Qué significa para ti la palabra “perdón”? ¿Qué sentimientos despierta?
🔎 Exploración profunda del texto
- 2:1–4 — Amigos que no se rinden. ¿Qué obstáculos enfrentaron los amigos del paralítico? ¿Qué muestra esto sobre su fe y amistad? ¿Qué barreras necesitas romper tú para acercar a alguien a Jesús?
- 2:5 — El perdón primero. ¿Qué hace Jesús al ver la fe de ellos? ¿Por qué sorprende que diga “tus pecados son perdonados”? ¿Qué necesidad crees que Jesús está atendiendo primero en tu vida?
- 2:6–7 — La objeción de los maestros de la ley. ¿Qué pensaron en su interior? ¿Por qué consideraron blasfemia las palabras de Jesús? ¿Qué resistencias notas en ti cuando Jesús confronta tu manera de pensar?
- 2:8–10 — La autoridad del Hijo del Hombre. ¿Cómo responde Jesús a las dudas de los líderes? ¿Qué enseña sobre su identidad y autoridad? ¿Qué cambia en tu relación con Él al reconocer que tiene autoridad total sobre tu vida?
- 2:11–12 — La sanidad visible. ¿Qué orden le da Jesús al paralítico? ¿Cómo reacciona la multitud? ¿Qué gesto de obediencia práctica podrías dar tú para mostrar que confías en su palabra?
Reflexión teológica
Jesús no solo vino a aliviar síntomas, sino a tratar la raíz: el pecado que separa al ser humano de Dios. Al perdonar, revela su identidad divina y autoridad única. La sanidad física confirma lo invisible: que en Él hay perdón real. Este pasaje nos recuerda que lo más urgente no siempre es lo más profundo. Cristo ofrece perdón y restauración total, algo que nadie más puede dar.
👣 Transformación
- Haz una oración de confesión sincera esta semana, presentando delante de Jesús aquello que necesitas que Él perdone.
- Sé como los amigos del paralítico: apoya a alguien en necesidad espiritual o emocional y llévalo a Jesús con tu oración o compañía.
- Da un paso práctico de obediencia (como levantarse y andar): haz hoy una acción concreta que muestre tu confianza en la palabra de Cristo.
🙏 Oración sugerida
Señor Jesús, gracias porque conoces nuestras verdaderas necesidades y ofreces perdón antes que cualquier otra cosa. Levántanos de la parálisis del pecado y ayúdanos a caminar en nueva vida, confiando en tu palabra. Amén.
🛠️ Recursos Extra para Facilitadores
- Versículo para memorizar: Marcos 2:10–11
- Referencias cruzadas: Isaías 43:25; Salmo 103:2–3; Lucas 7:47–50; Colosenses 2:13–14.
- Dinámica grupal: “Levántate y anda”: Cada persona comparte (si lo desea) una “parálisis” personal (algo que lo detiene). El grupo ora pidiendo que Jesús les dé fuerza para levantarse en fe.
- Aplicación familiar: Hablen en casa sobre qué significa el perdón. Hagan juntos una oración pidiendo perdón a Dios y comprometiéndose a perdonarse entre ustedes.
- Advertencia pastoral: Habrá quienes asocien enfermedad con culpa personal. Aclara que Jesús no enseñó que toda enfermedad sea castigo, sino que Él vino a sanar y perdonar integralmente.
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