Descubre. Reflexiona. Aplica. Crece.
📖 Juan 2:13-25
Jesús despeja el templo
13 Se acercaba la fecha de la celebración de la Pascua judía, así que Jesús fue a Jerusalén. 14 Vio que en la zona del templo había unos comerciantes que vendían ganado, ovejas y palomas para los sacrificios; vio a otros que estaban en sus mesas cambiando dinero extranjero. 15 Jesús se hizo un látigo con unas cuerdas y expulsó a todos del templo. Echó las ovejas y el ganado, arrojó por el suelo las monedas de los cambistas y les volteó las mesas. 16 Luego se dirigió a los que vendían palomas y les dijo: «Saquen todas esas cosas de aquí. ¡Dejen de convertir la casa de mi Padre en un mercado!».
17 Entonces sus discípulos recordaron la profecía de las Escrituras que dice: «El celo por la casa de Dios me consumirá».
18 Pero los líderes judíos exigieron:
—¿Qué estás haciendo? Si Dios te dio autoridad para hacer esto, muéstranos una señal milagrosa que lo compruebe.
19 —De acuerdo—contestó Jesús—. Destruyan este templo y en tres días lo levantaré.
20 —¡Qué dices!—exclamaron—. Tardaron cuarenta y seis años en construir este templo, ¿y tú puedes reconstruirlo en tres días?
21 Pero cuando Jesús dijo «este templo», se refería a su propio cuerpo. 22 Después que resucitó de los muertos, sus discípulos recordaron que había dicho esto y creyeron en las Escrituras y también en lo que Jesús había dicho.
Jesús y Nicodemo
23 Debido a las señales milagrosas que Jesús hizo en Jerusalén durante la celebración de la Pascua, muchos comenzaron a confiar en él; 24 pero Jesús no confiaba en ellos porque conocía todo acerca de las personas. 25 No hacía falta que nadie le dijera sobre la naturaleza humana, pues él sabía lo que había en el corazón de cada persona.
Textos bíblicos tomados de la Santa Biblia, Nueva Traducción Viviente® (NTV). Copyright © 1996, 2006, 2010, 2015 por Tyndale House Foundation. Usado con permiso de Tyndale House Publishers Inc. Todos los derechos reservados.
Jesús echa a los mercaderes del templo
13 La Pascua de los judíos estaba cerca, y Jesús subió a Jerusalén. 14 En el templo encontró a los que vendían bueyes, ovejas y palomas, y a los que cambiaban dinero allí sentados. 15 Y haciendo un látigo de cuerdas, echó a todos fuera del templo, con las ovejas y los bueyes; desparramó las monedas de los que cambiaban el dinero y volcó las mesas. 16 A los que vendían palomas les dijo: «Quiten esto de aquí; no hagan de la casa de Mi Padreuna casa de comercio».
17 Sus discípulos se acordaron de que estaba escrito: «El celo por Tu casa me consumirá».
18 Entonces los judíos le dijeron: «Ya que haces estas cosas, ¿qué señal nos muestras?». 19 Jesús les respondió: «Destruyan este templo, y en tres días lo levantaré». 20 Entonces los judíos dijeron: «En cuarenta y seis años fue edificado este templo, ¿y Tú lo levantarás en tres días?».
21 Pero Él hablaba del templo de Su cuerpo. 22 Por eso, cuando resucitó de los muertos, Sus discípulos se acordaron de que había dicho esto; y creyeron en la Escritura y en la palabra que Jesús había hablado.
Los primeros creyentes en Jerusalén
23 Cuando Jesús estaba en Jerusalén durante la fiesta de la Pascua, muchos creyeron en Su nombre al ver las señales que hacía. 24 Pero Jesús, en cambio, no se confiaba en ellos, porque los conocía a todos, 25 y no tenía necesidad de que nadie le diera testimonio del hombre, porque Él conocía lo que había en el interior del hombre.
Textos bíblicos tomados de la Nueva Biblia de las Américas (NBLA), Copyright © 2005 por The Lockman Foundation. Usadas con permiso. www.NuevaBiblia.com
Jesús purifica el templo
13 Estaba cerca la pascua de los judíos; y subió Jesús a Jerusalén, 14 y halló en el templo a los que vendían bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas allí sentados. 15 Y haciendo un azote de cuerdas, echó fuera del templo a todos, y las ovejas y los bueyes; y esparció las monedas de los cambistas, y volcó las mesas; 16 y dijo a los que vendían palomas: Quitad de aquí esto, y no hagáis de la casa de mi Padre casa de mercado. 17 Entonces se acordaron sus discípulos que está escrito: El celo de tu casa me consume. 18 Y los judíos respondieron y le dijeron: ¿Qué señal nos muestras, ya que haces esto? 19 Respondió Jesús y les dijo: Destruid este templo, y en tres días lo levantaré. 20 Dijeron luego los judíos: En cuarenta y seis años fue edificado este templo, ¿y tú en tres días lo levantarás? 21 Mas él hablaba del templo de su cuerpo. 22 Por tanto, cuando resucitó de entre los muertos, sus discípulos se acordaron que había dicho esto; y creyeron la Escritura y la palabra que Jesús había dicho.
Jesús conoce a todos los hombres
23 Estando en Jerusalén en la fiesta de la pascua, muchos creyeron en su nombre, viendo las señales que hacía. 24 Pero Jesús mismo no se fiaba de ellos, porque conocía a todos, 25 y no tenía necesidad de que nadie le diese testimonio del hombre, pues él sabía lo que había en el hombre.
Textos bíblicos tomados de la Reina-Valera 1960 (RVR1960). Copyright © 1960 por la Sociedad Bíblica Americana. Usado con permiso. Todos los derechos reservados.
❤️ Estudio Bíblico Guiado
🎯 Objetivo pedagógico
Comprender que Jesús es el verdadero templo donde habita la presencia de Dios, para aprender a honrarlo con un corazón limpio y vivir la fe con autenticidad y no con apariencias.
📂 Introducción reflexiva
Seguramente alguna vez entraste en un lugar que debía ser especial —una casa, una iglesia, un sitio de respeto— y lo encontraste desordenado, descuidado o usado para fines equivocados. Eso duele, porque lo que debía reflejar honra se volvió rutina o negocio. Algo parecido ocurría en el templo de Jerusalén: un lugar de encuentro con Dios convertido en mercado. Jesús no se quedó indiferente: purificó el templo y anunció algo más profundo, que Él mismo sería el verdadero lugar de encuentro con Dios. La pregunta que nos deja es clara: ¿qué significa para ti que Jesús sea el lugar donde realmente encuentras a Dios?
💬 Preguntas de conexión personal
- ¿Has sentido alguna vez que lo espiritual se reduce a ritual o rutina, perdiendo su sentido verdadero?
- ¿Qué cosas en tu vida tienden a ocupar el espacio que debería ser para Dios?
- ¿Qué significa para ti que Jesús sea el verdadero templo, más allá de edificios o tradiciones?
🔎 Exploración profunda del texto
- 2:13–14 — El templo convertido en mercado. ¿Qué encontró Jesús en el templo? ¿Qué revela esto sobre la actitud religiosa de ese tiempo? ¿Qué paralelos ves hoy en tu propia vida o en la práctica de la fe?
- 2:15–16 — La acción de Jesús. ¿Qué hace Jesús con los vendedores y cambistas? ¿Qué nos enseña su celo por la casa de Dios? ¿Qué áreas de tu vida necesitan una “limpieza” espiritual?
- 2:17 — El celo por la casa. ¿Cómo entendieron los discípulos lo que Jesús hacía? ¿Qué significa tener celo por Dios hoy sin caer en fanatismo? ¿Cómo podrías vivir con pasión sincera por la presencia de Dios?
- 2:18–19 — La señal del templo destruido. ¿Qué pidieron los líderes como prueba de autoridad? ¿Qué significa la respuesta de Jesús sobre destruir el templo y levantarlo en tres días? ¿Qué nos enseña esto sobre su misión central?
- 2:20–22 — El verdadero templo: su cuerpo. ¿Cómo malinterpretaron los judíos lo que Jesús dijo? ¿Qué comprendieron los discípulos después de su resurrección? ¿Cómo cambia tu fe al reconocer que en Jesús se cumple lo que el templo representaba?
- 2:23–25 — La fe superficial. ¿Qué actitud tenían muchos al ver los milagros de Jesús? ¿Por qué Él no se confiaba en ellos? ¿Qué diferencia ves entre una fe superficial y una fe genuina?
Reflexión teológica
La purificación del templo muestra que la fe no se trata de rituales vacíos ni de negocios disfrazados de espiritualidad. Jesús revela que Él mismo es el verdadero templo: el lugar donde la presencia de Dios se hace cercana. La referencia a su cuerpo anticipa la cruz y la resurrección: ya no necesitamos un edificio sagrado para encontrarnos con Dios, sino a Cristo resucitado. Este pasaje también nos advierte contra la fe superficial que se impresiona con milagros, pero no se entrega al corazón de Jesús. El verdadero discipulado consiste en confiar en Él como nuestra comunión plena con Dios.
👣 Transformación
- Haz un tiempo de oración pidiendo a Jesús que limpie tu corazón de distracciones o motivaciones equivocadas en tu relación con Él.
- Examina tu fe: ¿es superficial (solo cuando hay señales y milagros) o genuina (confianza constante en Jesús)? Escríbelo y ora sobre ello.
- Haz un acto concreto de reverencia: dedica un espacio de tu casa como “rincón de encuentro con Dios” esta semana para orar y leer la Biblia con intención.
🙏 Oración sugerida
Señor Jesús, gracias porque en ti encontramos al Dios vivo, sin necesidad de templos hechos por manos humanas. Purifica mi corazón de todo lo que roba tu lugar y enséñame a vivir con fe genuina, con celo por tu presencia y confianza en tu resurrección. Amén.
🛠️ Recursos Extra para Facilitadores
- Versículo para memorizar: Juan 2:19
- Referencias cruzadas: Salmo 69:9; Isaías 56:7; Jeremías 7:11; Hechos 7:48–49; Hebreos 10:19–22
- Dinámica grupal: Escriban en papeles cosas que suelen distraer o ensuciar la vida espiritual (ej. rutina, ego, materialismo). Colóquenlos en un recipiente y luego, en oración, entreguen a Jesús esos “estorbos” para que Él limpie.
- Aplicación familiar: Conversen sobre qué significa que Jesús sea el verdadero templo. Hagan juntos una oración dedicando el hogar como un lugar donde Él es el centro.
- Advertencia pastoral: Este texto puede usarse para críticas destructivas contra iglesias o líderes. Recuerda que la enseñanza central no es atacar, sino dejar que Cristo limpie nuestro propio corazón y comunidad de fe.
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