Descubre. Reflexiona. Aplica. Crece.

Dios de vivos (Marcos 12:18–27)
¿Cómo cambiaría tu manera de vivir si creyeras de verdad que la vida no termina en la tumba?
¿Cómo cambiaría tu manera de vivir si creyeras de verdad que la vida no termina en la tumba?
¿Estás recibiendo a Jesús en tu vida como Señor, o lo estás dejando fuera con tus rechazos y evasivas?
¿Nuestras vidas como parte de la iglesia sostienen y muestran esa verdad, o la ocultan tras incoherencias y silencios?
¿Cómo vives hoy la victoria de la fe en medio de los retos del mundo?
¿Qué significa caminar en la luz en medio de una vida con fallas y luchas?
¿Está tu corazón alineado con el de Dios en su compasión?
¿Qué pasaría si vivieras cada día recordando que Jesús intercede por ti?
¿Qué pasaría si en tus pruebas actuales recordaras que la historia no termina con el dolor, sino con el gozo que da Jesús?
¿Cómo enfrentas el rechazo del mundo sin perder la fe ni el testimonio?
¿Cómo cambiaría tu día a día si tu meta principal fuera simplemente estar unido a Jesús?
¿Cómo sería tu vida si realmente creyeras que no enfrentas nada solo, porque el Consolador vive en ti?
¿Qué pasaría si cada incertidumbre de tu vida la miraras sabiendo que no estás perdido, porque Jesús mismo es tu camino?
¿Qué peso tiene más en tu vida hoy: la opinión de las personas o la palabra de Jesús?
¿Vives cada día confiando en la mano de Dios que nunca te suelta?
¿Qué significa seguir la Luz en medio de un mundo lleno de dudas y sombras?
¿Qué significa para ti alimentarte de Jesús como tu Pan de vida?
¿Qué evidencias fortalecen tu fe en que Jesús es realmente el Hijo de Dios?
¿Qué significa para ti creer que Jesús tiene la misma autoridad que el Padre para dar vida y juzgar?
¿Qué significa que Dios haya querido habitar entre nosotros?
¿Cómo cambia tu vida al descubrir todo lo que ya eres y tienes en Cristo?