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Predica la Palabra (2 Timoteo 4:1–8)
¿Cómo puedes mantenerte fiel al llamado de Dios, aun cuando otros se aparten de la verdad?
¿Cómo puedes mantenerte fiel al llamado de Dios, aun cuando otros se aparten de la verdad?
¿Crees que Dios puede restaurar lo que el pecado ha destruido en tu vida?
¿Atesoras la Palabra de Dios ahora que la tienes a tu alcance?
¿Cómo reaccionas tú cuando la Palabra te confronta?
¿En qué apoyas tu confianza hoy?
¿Qué tanto tu fe se nota en la manera en que tratas a los demás?
¿Cómo respondes tú a los llamados de Dios?
¿Cómo asumes tu responsabilidad como hijo de Dios en tu vida diaria?
¿Cómo se ve en tu vida la fidelidad a Dios más allá de las apariencias?
¿Cómo reaccionas cuando Dios revela algo incómodo sobre ti o tu comunidad?
¿Qué significa para ti saber que tu vida también será examinada el día del juicio?
¿Qué despierta en ti la idea de que un día Dios pedirá cuentas de todo?
¿Y si la sequía que enfrentas fuera también una invitación a volver con clamor?
¿Qué harías si la sequía de afuera revelara también sequedad dentro de ti?
¿Qué eliges: seguir ídolos que destruyen o confiar en el Dios que da vida?
¿Qué haces tú cuando descubres que tu “astucia” no basta y necesitas depender de Dios?
¿Qué estás sembrando hoy en tu vida y qué esperas cosechar mañana?
¿Qué pasa cuando la prosperidad te hace olvidar a Dios?
¿Qué diferencia hay entre cumplir costumbres religiosas y vivir una fe real que agrada a Dios?
¿Dónde también tú corres tras remedios equivocados en lugar de buscar a Dios?
¿Qué te impide muchas veces reconocer tu necesidad y volver a Dios con humildad?
¿Qué hace Dios cuando ve que sus hijos caminan en dirección equivocada?
¿Qué significa vivir hoy con la certeza de que el Señor gobierna sobre todo?
¿Dónde pones tu confianza cuando quieres sentirte seguro?
¿Cómo repercuten tus decisiones en quienes te rodean?