La tormenta y los marineros (Jonás 1:4–16)

¿Cómo repercuten tus decisiones en quienes te rodean?

📖 Jonás 1:4-16

Ahora bien, el Señor mandó un poderoso viento sobre el mar, el cual desató una violenta tempestad que amenazaba con despedazar el barco. Temiendo por sus vidas, los desesperados marineros pedían ayuda a sus dioses y lanzaban la carga por la borda para aligerar el barco.

Todo esto sucedía mientras Jonás dormía profundamente en la bodega del barco, así que el capitán bajó a buscarlo. «¿Cómo puedes dormir en medio de esta situación?—le gritó—. ¡Levántate y ora a tu dios! Quizá nos preste atención y nos perdone la vida».

Entonces la tripulación echó suertes para ver quién había ofendido a los dioses y causado tan terrible tempestad. Cuando lo hicieron, la suerte señaló a Jonás como el culpable. Así que los marineros le reclamaron:

—¿Por qué nos ha venido esta espantosa tormenta? ¿Quién eres? ¿En qué trabajas? ¿De qué país eres? ¿Cuál es tu nacionalidad?

—Soy hebreo—contestó Jonás—y temo al Señor, Dios del cielo, quien hizo el mar y la tierra.

10 Los marineros se aterraron al escuchar esto, porque Jonás ya les había contado que huía del Señor.

—¿Ay, por qué lo hiciste?—gimieron.

11 Como la tormenta seguía empeorando, le preguntaron:

—¿Qué debemos hacer contigo para detener esta tempestad?

12 —Échenme al mar—contestó Jonás—y volverá la calma. Yo sé que soy el único culpable de esta terrible tormenta.

13 Sin embargo, los marineros remaron con más fuerza para llevar el barco a tierra, pero la tempestad era tan violenta que no lo lograron. 14 Entonces clamaron al Señor, Dios de Jonás: «Oh Señor—le rogaron—, no nos dejes morir por el pecado de este hombre y no nos hagas responsables de su muerte. Oh Señor, has enviado esta tormenta sobre él y solo tú sabes por qué».

15 Entonces los marineros tomaron a Jonás y lo lanzaron al mar embravecido, ¡y al instante se detuvo la tempestad! 16 Los marineros quedaron asombrados por el gran poder del Señor, le ofrecieron un sacrificio y prometieron servirle.

Textos bíblicos tomados de la Santa Biblia, Nueva Traducción Viviente® (NTV). Copyright © 1996, 2006, 2010, 2015 por Tyndale House Foundation. Usado con permiso de Tyndale House Publishers Inc. Todos los derechos reservados.

Pero el Señor desató sobre el mar un fuerte viento, y hubo una tempestad tan grande en el mar que el barco estuvo a punto de romperse. Los marineros tuvieron miedo y cada uno clamaba a su dios; y arrojaron al mar la carga que estaba en el barco para aligerarlo. Pero Jonás había bajado a la bodega del barco, se había acostado y dormía profundamente. El capitán se le acercó y le dijo: «¿Cómo es que estás durmiendo? ¡Levántate, invoca a tu Dios! Quizás tu Dios piense en nosotros y no pereceremos».

Y cada uno dijo a su compañero: «Vengan, echemos suertes para saber por causa de quién nos ha venido esta calamidad». Y echaron suertes, y cayó la suerte sobre Jonás. Entonces le dijeron: «Decláranos ahora por causa de quién nos ha venido esta calamidad. ¿Qué oficio tienes, y de dónde vienes? ¿Cuál es tu tierra, y de qué pueblo eres?». Él les respondió: «Soy hebreo, y temo al Señor Dios del cielo, que hizo el mar y la tierra».

10 Los hombres se atemorizaron en gran manera y le dijeron: «¿Qué es esto que has hecho?». Porque ellos sabían que él huía de la presencia del Señor, por lo que él les había declarado. 11 Ellos le preguntaron: «¿Qué haremos contigo para que el mar se calme alrededor nuestro?». Pues el mar se embravecía más y más. 12 Y él les respondió: «Tómenme y láncenme al mar, y el mar se calmará alrededor de ustedes, pues yo sé que por mi causa ha venido esta gran tempestad sobre ustedes». 13 Los hombres se pusieron a remar con afán para volver a tierra firme, pero no pudieron, porque el mar seguía embraveciéndose contra ellos. 14 Entonces invocaron al Señor, y dijeron: «Te rogamos, oh Señor, no permitas que perezcamos ahora por causa de la vida de este hombre, ni pongas sobre nosotros sangre inocente; porque Tú, Señor, has hecho como has deseado».

15 Tomaron, pues, a Jonás y lo lanzaron al mar; y el mar cesó en su furia. 16 Y aquellos hombres temieron en gran manera al Señor; ofrecieron un sacrificio al Señor y le hicieron votos.

Textos bíblicos tomados de la Nueva Biblia de las Américas (NBLA), Copyright © 2005 por The Lockman Foundation. Usadas con permiso. www.NuevaBiblia.com

Pero Jehová hizo levantar un gran viento en el mar, y hubo en el mar una tempestad tan grande que se pensó que se partiría la nave. Y los marineros tuvieron miedo, y cada uno clamaba a su dios; y echaron al mar los enseres que había en la nave, para descargarla de ellos. Pero Jonás había bajado al interior de la nave, y se había echado a dormir. Y el patrón de la nave se le acercó y le dijo: ¿Qué tienes, dormilón? Levántate, y clama a tu Dios; quizá él tendrá compasión de nosotros, y no pereceremos.

Y dijeron cada uno a su compañero: Venid y echemos suertes, para que sepamos por causa de quién nos ha venido este mal. Y echaron suertes, y la suerte cayó sobre Jonás. Entonces le dijeron ellos: Decláranos ahora por qué nos ha venido este mal. ¿Qué oficio tienes, y de dónde vienes? ¿Cuál es tu tierra, y de qué pueblo eres? Y él les respondió: Soy hebreo, y temo a Jehová, Dios de los cielos, que hizo el mar y la tierra. 10 Y aquellos hombres temieron sobremanera, y le dijeron: ¿Por qué has hecho esto? Porque ellos sabían que huía de la presencia de Jehová, pues él se lo había declarado.

11 Y le dijeron: ¿Qué haremos contigo para que el mar se nos aquiete? Porque el mar se iba embraveciendo más y más. 12 Él les respondió: Tomadme y echadme al mar, y el mar se os aquietará; porque yo sé que por mi causa ha venido esta gran tempestad sobre vosotros. 13 Y aquellos hombres trabajaron para hacer volver la nave a tierra; mas no pudieron, porque el mar se iba embraveciendo más y más contra ellos. 14 Entonces clamaron a Jehová y dijeron: Te rogamos ahora, Jehová, que no perezcamos nosotros por la vida de este hombre, ni pongas sobre nosotros la sangre inocente; porque tú, Jehová, has hecho como has querido. 15 Y tomaron a Jonás, y lo echaron al mar; y el mar se aquietó de su furor. 16 Y temieron aquellos hombres a Jehová con gran temor, y ofrecieron sacrificio a Jehová, e hicieron votos.

Textos bíblicos tomados de la Reina-Valera 1960 (RVR1960). Copyright © 1960 por la Sociedad Bíblica Americana. Usado con permiso. Todos los derechos reservados.

❤️ Estudio Bíblico Guiado

🎯 Objetivo pedagógico

Reconocer cómo la desobediencia a Dios impacta a otros y descubrir que, aun en medio de la tormenta, Él sigue siendo soberano y busca revelar su misericordia.

📂 Introducción reflexiva

A veces creemos que nuestras decisiones son solo “personales”, que no afectan a nadie más. Pero pronto descubrimos que nuestras acciones arrastran a otros: familia, amigos, compañeros de trabajo. Igual pasa con nuestras omisiones: lo que evitamos también pesa sobre los demás. Así ocurrió con Jonás: su huida no solo lo metió en problemas a él, sino que puso en riesgo a toda una tripulación inocente. Al navegar por este relato, la pregunta es: ¿cómo repercuten tus decisiones en quienes te rodean?

💬 Preguntas de conexión personal
  • ¿Has vivido una consecuencia de otra persona que terminó afectándote directamente?
  • ¿Recuerdas alguna decisión tuya que impactó (para bien o para mal) a tu familia o a tu grupo?
  • ¿Qué emociones surgen cuando notas que otros cargan con lo que tú evitas enfrentar?
🔎 Exploración profunda del texto
  1. 1:4–5 — La tormenta enviada por Dios. ¿Cómo describe el texto la intensidad de la tormenta? ¿Qué revela que los marineros clamen a sus propios dioses mientras Jonás duerme? ¿Qué nos dice esto sobre la indiferencia espiritual frente al dolor de otros?
  2. 1:6 — El capitán confronta a Jonás. ¿Qué palabras usa el capitán para despertar a Jonás? ¿Por qué es significativo que un pagano lo invite a orar? ¿Qué situaciones actuales muestran que, a veces, hasta los no creyentes nos llaman a actuar con fe?
  3. 1:7–10 — El sorteo revela a Jonás. ¿Qué confiesa Jonás acerca de su identidad y de su Dios? ¿Por qué los marineros sienten más temor al conocer quién es? ¿Qué revela de nosotros cuando nuestras palabras contradicen nuestras acciones?
  4. 1:11–12 — Jonás pide ser echado al mar. ¿Qué motivación crees que lleva a Jonás a esta decisión? ¿Es arrepentimiento, resignación o sacrificio? ¿Qué paralelos encuentras con las veces que preferimos cargar con consecuencias en vez de obedecer?
  5. 1:13–14 — Los marineros claman al Dios verdadero. ¿Qué diferencia hay entre sus primeras oraciones a dioses falsos y esta súplica al Señor? ¿Qué nos enseña sobre cómo Dios puede usarnos para que otros le conozcan aun en medio de nuestra desobediencia?
  6. 1:15–16 — Calma y adoración. ¿Qué hace que los marineros teman más al Señor después de la calma que durante la tormenta? ¿Qué significa que ofrecieran sacrificios y votos? ¿Cómo Dios ha transformado situaciones caóticas en oportunidades de fe para otros?

Reflexión teológica
La tormenta de Jonás no es casualidad: es la mano de Dios alcanzando a su profeta rebelde. Pero en ese mismo escenario, los marineros —hombres paganos— descubren al Dios verdadero. El contraste es fuerte: el profeta duerme, los incrédulos oran; Jonás huye, los marineros terminan creyendo. Así, el texto revela que Dios es soberano: incluso nuestra desobediencia puede convertirse en escenario de su gloria. Pero también nos confronta: la fe auténtica no es solo lo que proclamamos, sino cómo vivimos en medio de la tormenta.

👣 Transformación
  1. Identifica una decisión tuya que está afectando a otros y enfréntala con sinceridad delante de Dios.
  2. Ora por alguien que está sufriendo por decisiones ajenas (familia, trabajo, sociedad). Pide a Dios mostrarte cómo apoyarlo.
  3. Da testimonio con un acto concreto de fe esta semana: que tus acciones reflejen al Dios que confiesas.
🙏 Oración sugerida

Dios soberano, a veces mis decisiones ponen en riesgo a otros. Perdóname por la indiferencia y la fuga. Gracias porque incluso en medio de mi desobediencia, Tú sigues obrando. Enséñame a vivir de manera que mi fe se note no solo en mis palabras, sino también en mis acciones. Amén.

🛠️ Recursos Extra para Facilitadores

  • Versículo para memorizar: Jonás 1:9
  • Referencias cruzadas: Salmo 107:23–30; Proverbios 14:12; Mateo 5:16; Hechos 27:22–25.
  • Dinámica grupal: “Tormenta compartida”: en grupos pequeños, cada uno comparte un área de su vida donde sus decisiones afectan a otros. Luego oran mutuamente para buscar obediencia y fe.
  • Aplicación familiar: En una conversación en casa, hablen sobre cómo las decisiones de cada uno influyen en los demás. Elijan juntos una acción concreta para cuidarse mutuamente.
  • Advertencia pastoral: Algunas tormentas que enfrentamos son consecuencia de injusticias o pecados de otros. Acompaña con gracia a quienes sufren así, recordando que Dios sigue siendo soberano y cercano.

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